viernes, 4 de junio de 2010

Crujidos (..................................................Gracias Nacho...................)

Cómo suenas por dentro cuando su ausencia te devasta hasta los huesos y ni siquiera el Alprazolam prescrito te ayuda a… solo no pensar?

Cómo no te puedes dar cuenta de su partida sino hasta el momento en que volteas la mirada para reconfortarte en su cálida sonrisa y sólo te pierdes en el horizonte desértico del recuerdo de su voz repitiendo en una especie de eco fantasmal… ”Seguiré sin ti”.

Cómo huele el campo que te dispones a atravesar cuando comprendes que ha llovido sobre él lo que seguramente son gotas de olvido y el lodo que se forma no es más que la suciedad que has arrastrado hasta ahí.

Que tan efímeramente libre puedes ser si noche tras noche libras ensangrentadas batallas por quitarte el yugo del recuerdo de su piel raspándote las ansias, sudando lo caliente de tus deseos, acariciando la nostalgia de tus sueños?

Qué pasa si muy en el interior sabes que nunca volverás a ser feliz?

Qué tu otoño personal solo es el preámbulo de un largo, muy largo invierno.

Qué ahora en cada uno de tus gritos ya ni siquiera logras escucharte ni como el más leve de los susurros.

Que tus sueños son plásticos y tu realidad etérea.

Que el calendario hacia el “ya no me dueles, si te vi ni me acuerdo” no avanza de ese particular miércoles que marcaste con la esperanza puesta en un mejor futuro.

Por cierto, ya comenté que creo que el Alprazolam ya no está funcionando como debería.

Que se ha escuchado un crujido, he despertado herido y grito en soledad, que jodido… lo sé.

“…Pero no es dramático, esto no es tan trágico, esto no es un drama no, te diré mil cosas por las que llorar”

martes, 18 de mayo de 2010

Yo quiero ser el hombre invisible!!!!!

Todo trabajo de un buen músico debe de iniciar con un track que te haga una especie de concentrado emocional en esa, la primer melodía del justo momento de su vida, los fracasos que ha sufrido desde su último material hasta las metas conseguidas y los sueños puestos en un futuro que augura promisorio.

Si tu(s) músico(s) logra(n) hacerlo desde ese primer track, entonces ese trabajo vale la pena, ese músico vale la pena, por qué? por el simple hecho de que comienzas a escuchar un trabajo honesto, y de eso querido blogamigo no hay mucho en estos días.

Yo creo que todos deberíamos volvernos fan de quien pueda brindarte esa sensibilidad musical, de quien se planta ante un micrófono y tiene una idea muy clara de cómo expresar lo que siente, y mejor aún, de cómo transmitir cada una de esas sensaciones sin ningún filtro, para que tu, desde cualquier parte del mundo puedas conectarte a través de esos sonidos.

Qué tan etereo puedes ser cuando eres respirado por la piel que duerme a tu lado? 
Ely lo experimenta noche tras noche.

Cómo te desdoblas hacia la eternidad cuando rosas esa piel de canela y menta?
Ely lo vive.

Qué tanto percibes que llega a cambair su respiración cuando dormida escucha el susurro de tu voz?
Ely lo muestra.

Cómo sonorisas su respiración entrecortada justo en el momento en que sus alientos se mezclan como preambulo a ese choque inevitable de pasión?
Ely Guerra es la reina y esas sonoridades son su reino.

Once joyas que nacen desde lo más profundo de la sensibilidad que Ely Guerra ha sabido plasmar en este su nuevo trabajo, (no hay quinto malo) y Ely no es la excepción, no tendría porque serla, si te entregas como ella lo ha hecho a lo largo de su carrera.
Sin miedo a equivocarme percibo este como su trabajo más completo, perfectamente balanceado, perfectamente sonorizado, llevado de manera magistral a esos terrenos de la expectativa cumplida. Sean ustedes bienvenidos al mejor disco de lo que va de este ya de por si rico 2010.

Cómo le dices a tu verdadero amor sin miedo a quedarte corto que es el centro de tu universo?
Neto que Ely lo plasma una y otra vez sin pedos en esta placa.

Bien aventurados aquellos que tienen la fortuna de poder derramar sobre sus oídos este tipo de sonidos, que el reino de esta regiomontana siempre será suyo.

Mientras, yo seguiré sintiéndome como ese gigante hombre invisible perdido en el universo que eyacula vías lácteas con esa música de fondo.

lunes, 5 de abril de 2010

Trágicamente Perfecto

Yo no lo he querido de ésta manera, sin embargo, así se ha dado, éstas líneas contienen en su esencia una tonalidad gris, casi azulada; el momento, por supuesto que lo amerita, no todos los días se confabulan los elementos que conforman tu rededor para mostrarte el lado frío que tiene la vida. Hoy, tal ves estos enunciados se conjuguen en un tiempo nunca antes visto, para crear una perfecta idea que nos indique cómo fue esa mañana en la que el sol añoró nunca haber resplandecido tras haber descubierto la clase de seres a los que estaba condenado a alumbrar por la eternidad, o puede ser, incluso, como la tarde en que la lluvia saboreo por primera vez el asfalto de la ciudad y se le antojó vomitar hasta consumirse, quizá, no lo sé, será como el momento en que el niño advierte que su infancia muere al comprender que él sigue un irremediable paso hacia el mismo destino.

Te has preguntado ¿a qué huele la lluvia cuando se pierde en solitario, tras la ventana de tú apartamento si tu no estás?, ¿de qué color es la oscuridad cuando es violada por un relámpago que desgarra sus ropas, tus visiones y tus pensamientos?, o mejor aún, ¿a qué te sabe la nostalgia cuando la bebes del reflejo de la copa de una tormenta casi tan perfecta que te baña los deseos de permanecer ahí, sentado bajo ella y sus innumerables recuerdos?

Creo que yo sé a que sabe todo eso, en éstas últimas tardes lo he sabido, y no lo había creído, y lo que es peor; ésta tarde sigo sin creer lo que he presenciado, pero así es; sabe a carmesí, a soberano carmesí, tal y cómo lo imaginó de manera violenta y lo ejecutó de magistral y sutil forma el maestro Robert Fripp, en un atardecer tan igual a estos últimos, que han sido la repetición perfecta de aquella, perdida en el incansable tiempo, cuando el Rey Carmesí, dictó los idilios de su desesperación, todo por reinar en un mundo que no le merecía.

La analogía es increíblemente loca, la historia sale de mi mente, se dispara en todas direcciones; no es más Pink Floyd en ésta ocasión, o Dover, o Human Drama, o Joy Divison, no es The Wall, no es Deep Purple que escupe los instintos asesinos de Jimena, no es la obra maestra Everloving de Moby que me abofetea el rostro exigiéndome su propia historia; no es nada de eso, no lo es. Solo es la pequeña historia de esa tarde cuando llovió como nunca en la nostalgia de siempre de ésta ciudad.

El Rey Carmesí suena en la atmósfera de veinte millones de habitantes, nadie lo sabe, nadie lo comprende, en una tarde donde el sol de julio se encierra tras la lluvia que se precipita de forma brutal y cegadora mientras 21st century schizoid man se desploma con la fuerza de un diluvio en las calles de ésta ciudad; la visión es casi nula, se pierde tras la última línea que traza tú efímero aliento a medio metro de distancia, el cielo se cae, golpea y lastima la efímera silueta del esquizofrénico hombre del siglo veintiuno que se desploma en si mismo, como la caricatura de fragilidad y dependencia que es.

Su último aliento, exhala, casi lastimero cuando Epitah se derrama y se dispersa en el aire como una bruma asfixiante, ya no hay nada más, comprende su irreversible paso hacia su destino, imagina que grita y en silencio se cuartea, pero no lo suficiente, la confusión será su epitafio y tal vez se será un crepúsculo que el siempre llorará; la tarde lentamente se descuelga del firmamento, la oscuridad que poco a poco lo envuelve, le humedece y congela aún más las lagrimas, teme no poder desprenderse, volar con su aliento y terminar arrastrándose por una vereda rota y torcida.

El eje central ha quedado empapado, y aún así, los excesos de la tempestad se escapan atormentados y se filtran a ese submundo que habita bajo la ciudad, las coladeras, ahora se alimentan de la ira de un cielo que aún no ha logrado perdonarnos, comprendo mirando al horizonte que alguien se ha quedado sin hogar ésta noche, las luces del crepúsculo iluminan y acusan la huída del atardecer, mientras, las primeras pisadas empiezan a reflejar el paso de los hombres, distantes y seguros, efímeros y omnipresentes, dirección, hacia cualquier parte, eso ya no importa, nunca ha importado. Poco a poco la frágil vida toma fuerza para continuar. De un viejo gramófono que yace en el centro de la gran plancha del centro histórico, sale casi espectral Starless, tan fría y melancólica como el aire que esa noche huele y se enferma del perfume de cansancio que se ha puesto la ciudad, a piel mojada, sueños empapados, risas ahogadas y esperanzas inundadas.

Aquí no hablamos de ninguna mente retorcida, hablamos de una idea llevada hasta sus últimas consecuencias, y que ha decir verdad Robert Fripp ha encausado de manera magistral, King Crimson se desenvuelve mejor de la casi esquizofrenia hasta la mieles de unos sonidos tan jazzescos que invitan a nunca salir de ellos. Una idea que estableció el sonido del rock progresivo, de la década de los setentas. Soledad, amor por la soledad y fascinación por la expresión sombría, abismal, desgarradora, que parece de un momento a otro evaporarse en una flauta enigmática, púrpura y llena de luz, luz que resplandece su propia corte y que se desquebraja al no poder soportar el peso que la nostalgia en las notas llenas de silencio que no tocará más; así suena “In the Court of the Crimson King”. Experimentación, sueños y alcances, sólo hay que imaginar las mil y una etapas que existen de la esquizofrenia a lo confortable, de la imaginación a la realidad, y todo el universo que han imaginado es una realidad, que se escucha y se saborea de manera mucho mejor cuando en las afueras de tu cuerpo caen la gotas del Sleepless The Concise King Crimson y te consumen la piel.

No sé si algún día volveré a caminar bajo las mismas circunstancias sobre esas calles de la Ciudad de México; la calle de madero jamás me parecerá tan hermosa he interminable como esa noche, solitario, absorto, creo que ahora entiendo bien al buen amigo Soler, y sé que yo no puedo decir que fue la mejor entrevista de mi vida; tan sólo podría mencionar que el centro histórico nunca más me volverá a parecer el mismo, no después de haberlo compartido con el alma y líder de King Crimson, con la reencarnación de aquel legendario Rey Carmesí, con el solitario maestro Robert Fripp, que se hundía en mi cabeza, mientras mi cuerpo se derramaba esa tarde húmeda sobre el asfalto.

lunes, 1 de marzo de 2010

La estrella que volvió a la tierra

Mis queridos lectoresmusicales realmente cual afortunado se puede ser en la existencia si en un momento perdido en el inmenso tiempo, fuerzas extrañas, casi celestiales podría ahora yo decir, se confabulan para mostrarte esa parte tan significativamente hermosa que tiene la vida, y que en ocasiones, te lame la piel de una manera tan sugestiva y deliciosa, que te invita a nunca secarte la parte que te ha empapado. Tengo que confesarlo, lo he probado y gustosamente he caído en su onírica adicción.

En resumidas cuentas, bastó solamente el compartirme en un sobrenatural espacio con esa piel que raya en un color ébano light, con un impregnado y característico sabor durazno, Dios bendiga el sabor durazno; una buena botella de Achával-Ferrer Mendoza 1999; gracias Dios por habernos dado el Achával-Ferrer, y lo más rico; derramándose sobre nuestros expectantes cuerpos, un bestial ir y venir con aroma a blues, pero permítame aclarar que no cualquier interpretación de blues, no no no, sino un blues imaginado, creado e interpretado por el más sufrido de sus hijos, un blues manufacturado por la única persona que ha tenido el privilegio y satisfacción de poder contarle a sus nietos, que en algún momento de su vida artística, vendió más discos que los Rolling y los Beatles juntos. Nada más, ni nada menos queridos lectoresmusicales; que lo que nos evaporaba el sudor esa noche perdida en la oscuridad, era un blues del omnipresente señor Peter Green.


Dios creó al hombre a semejanza suya, y entonces dijo, todos mis hijos son iguales, pero claro, unos son más iguales que otros; bien, pues dentro de esos hijos que rompen con la igualdad desigual, nace el nueve de Octubre de 1946, una leyenda taciturna, desgarradora e increíblemente genial, exportada desde el este de Londres, de la ciudad de Bethnal Green; una especie de semidiós musical, que dadas sus condiciones, se convirtió en uno de los guitarristas blancos con más talento dentro de la historia de la música, aún por arriba de su amigo y colega, el chamacón Clapton. Carlos Santana, lo veía simplemente como el más grande de todos, sus tonalidades, sencillamente fuera de orbita, llevaron a que un moustro de la talla del señor B.B. King tuviera que eructar lleno de placer “que Peter Greenbaum, mejor conocido como Peter Green, era lo único que había escuchado que le había hecho sudar”. Y es que cualquiera que lo haya escuchado, sabe de lo que estoy escribiendo, y puede explicar, cómo en algún momento de sus interpretaciones, también ha sentido la necesidad de impregnarse en otro cuerpo, para después ser evaporado en un sudor como el que sólo ese único organismo, que no es el tuyo, pero que en ese momento forma parte de ti, sabe desprender.
La vida no es justa; la vida no es fácil; la vida de este genio inglés, transcurre de la misma manera como le ocurre a todas las deidades que por algún especie de error amanecen cierta mañana en esta tierra de devastación e ignorancia. Su paso, así como su existencia ha sido tan apegada a su forma de expresión que está llena de tonalidades únicas, desgarradoras, excepcionales y desoladas, que bien podrían definir a la perfección una exquisita vida en blue, o mejor dicho en blues.

Estilo único...

Tras recorrer algunas de las bandas más experimentales en el circuito blusero de Inglaterra, Peter se integra a “The Grebbels”, la cual, lo lleva a abrir algunas presentaciones de los “Yardbirds”; meses después, Peter Green en el bajo y en la voz, junto con Roger Pearce en el piano, David Bidwell en la batería y Will Tyndal como vocalista, forman lo que sería su primer banda de Blues profesional, “The Muskrats”; sin embargo, es tiempo después, que Green dispone hacer un cover a la versión de Eric Clapton y los “Yardbirds”; “I Ain’t Got You”, y es, a partir de ese momento, que se hace cargo de la guitarra, y es queridos lectoresmusicales, en ese punto perdido en lo anales del Rock, donde empezará su fructífera y taciturna carrera acompañado de una sobrenatural manera de interpretarla.
Para 1965, John Mayall decide que es tiempo de buscar un reemplazo para Clapton, su hijo pródigo en los “Bluesbreakers”, tras la inminente salida de éste. Las audiciones dan inicio y sólo le basta escuchar los primeros acordes que Green ejecuta sobre su cara, para darse cuenta de su potencial y aceptarlo como el nuevo integrante de los “Bluesbreakers”, haciéndose cargo de la guitarra líder, pero tres días después de iniciarse oficialmente como miembro de la banda, es despedido, por el simple hecho de que a Clapton se le termina el berrinche y decide regresar al grupo. Green resuelve colaborar en algunas bandas, hasta por fin caer a “Jordell Blues”, agrupación a la que se le integran los vocalistas Rod Stewart y Beryl Marsden, de la cual, justo en el preludio de la grabación de lo que serian dos sencillos para Columbia, Peter opta por abandonar. Afortunadamente para todos nosotros, Clapton forma “Cream” y se abre de nueva cuanta una oportunidad en la agrupación liderada por John Mayall. La dualidad que ejercen resulta tan exquisita que se puede constatar de placentera manera en el álbum “A Hard Road”. Semanas después, logra que se incorpore a la agrupación el baterista al cual había conocido en la difunta agrupación “Peter B’s Looners”. Es así como aparece ese joven cadavérico en la escena profesional, ya desde ese entonces el bastante corridísimo Mick Fleetwood, en escena; quién solo se incorpora a la agrupación en el instante en que su partner de la vida John McVie se agrega a la ya de por sí larga lista de integrantes de los “Bluesbreakers”. Sin embargo, para estos dos últimos; su intensa fascinación por el alcohol y su nada funcional estrategia por combinarlo con la responsabilidad de ejecutar música con una verdadera bandota como lo han sido los “Bluesbreakers”, lleva a John Mayall a tomar la decisión de echarlos de la agrupación.
A la abrupta salida de Mick Fleetwood, John McVie y su desmesurada dualidad con el alcohol, casi inmediatamente se les une Peter; Clapton, de nueva cuenta regresa al nido...

- Maldita sea- pienso ahora, - de no haberse suscitado ese último acontecimiento, hubiésemos experimentado a unos “Bluesbreakers” evolucionados a su máxime poder.

... entonces, es ahí donde la historia de la música cambia por completo; da un salto evolutivo hacia un paradójico, exquisito e incierto futuro...

- Permítame querido lectormusical hacerle hincapié en esa última aseveración tan contundente hecha hace unos momentos y tenga por seguro que le mostraré de manera palpable que no me equivoco; más tarde, por supuesto, no lo dude, lo haré.

... los tres desempleados musicales deciden unir sus talentos y forman lo que sería hoy por hoy, una de las mejores bandas de todos los tiempos. Damas y caballeros estos tres tristes tigres ya no tragan más trigo en ese triste trigal; ahora reclutan a un tal Jeremy Spencer y aparecen en escena bajo un extraño nombre, ahora se hacen llamar:

Fleetwood Mac.

Continuará...

lunes, 15 de febrero de 2010

Por cualquier cosa II

En el diccionario usual “Larousse”, la definición de nostalgia es exquisitamente sencilla y trágica: “Nostalgia f. Pena de verse ausente de personas o cosas queridas: nostalgia de la patria.// Sentimiento de pena causado por el recuerdo de un bien perdido”.

Diáfana y objetiva, seguramente en un diccionario con mayor jerarquía encontraremos una definición aún más dominante y porque no; trágica. Sin embargo, lejos de un diccionario, cualquiera que sea la casa editora de este, la vida misma, momento a momento, suele darnos una y otra vez la misma definición de esa característica del frágil lado humano; que sin ligar a duda nos hace notablemente susceptibles a ciertos estados de ánimo.

La nostalgia pulula en el medio ambiente, nos satura la atmósfera; esto, supongo que se debe a nuestra incapacidad de deshacernos de los recuerdos (desapego) que nos amilanan las ganas de vivir una vida alegre y sin muchos problemas emocionales. Aunque creo que llamarlo incapacidad tal vez podría sonar un tanto cruel y algunos humanistas pensarían que esa sensación es un elemento más (intrínseco), que nos da una característica única y que nos hace discrepar de las bestias (aunque a veces nos comportemos como una copia fiel a ellas).

Nostalgia, en el sentido objetivo de las cosas es solamente una palabra; sencilla o complicada (eso depende de nuestra naturaleza), nueve malditas letras, pero eso sí, con un significado increíble. Y es que a lo largo de nuestra existencia se ha convertido evolutivamente en un móvil bastante poderoso, en el diario accionar de nuestra vida, nuestro entorno suda nostalgia; o acaso, ¿no lo percibimos así?; imaginemos un momento:

¿Qué habría sido de la orgullosa Susana si la nostalgia de su extinto macho mexicano (Eligio) no la hubiese traído de vuelta a casa después de haber revolcado sus necesidades en las ciudades desiertas de José Agustín?. Seguramente se habría extinguido en la incomprensión de vivir una realidad que no podía completar.

De igual manera, por citar otro juego nostálgico más; fue la melancolía (nostalgia aguda) y sólo ella, la que invadió una mañana la habitación de Salvador Dalí, para someterlo en un estado de animo del cual, se desprendió su necesidad de volver a esa mancuerna sobresaliente con Luis Buñuel (Un Perro andaluz); para tratar después de volver a sorprender al mundo la idea de  un “cine táctil”, que desgraciadamente nunca cuajó, debido a que Buñuel jamás le perdonó su traición.

Para darnos cuenta de que tan importante en nuestra vida ha sido ese sentimiento, sólo basta con mirarnos al espejo, y comprender que mucho de lo que somos, en algunos casos, es una derivación de un momento de nostalgia. Pero, si logramos comprenderlo entonces ¿Qué tanto somos capaces de cambiar o sacrificar por ello? Porque talvez ya tengas en mente una idea de vivir, o más aún, ya ejecutes magistralmente una forma de vivir basada en esos recuerdos. No lo sé, sin embargo, los patrones que se repiten sin cesar de una o otra manera en esos pequeños detalles vivenciales que te levantan el ánimo hasta el infinito o en contraparte te llenan el estomago de un vácio sepultral me indican que lamentablemente así es.

Bien, porque cuando tomas cada una de tus decisiones, la vida, te entrega en una diminuta bolsita algo que se siente, huele y sabe a pasado. Y esto, tal vez sea una extraña forma de redimir, primeramente en el alma y tal vez después en lo palpable, el alto costo de tus decisiones. Por ejemplo, la distancia que optas por poner entre tu y el mundo que pretendes dejar atrás, cuando la haces abismal, siempre te llevas en la maleta, empacada inconscientemente, un poco necesidad, anhelo y melancolía (el recuerdo de todo aquello que mueres por olvidar); y esto, sólo para hacerte más dolorosa la estancia en un lugar donde no tienen cabida los recuerdos. Porque precisamente de eso te has vuelto un fugitivo ¿no? Cuando finalmente Carlos Gardel comprendió que aquella lejana tierra suya lo reclamaba, voló a su encuentro y halló la muerte, con la necesidad de su Buenos Aires querido impregnado de nostalgia en lo más recóndito de sus células.

Y mientras la cabeza se me nubla lentamente por causa de una nostalgitis aguda (estado mental poco racional), y comienzas a sentirte confortabilísimamente susceptible; suena en la estancia, Peter Murphy, el señor de los vampiros, y entonces comprendo que su más doloroso recuerdo, es ahora, su más grande éxito, “Cuts You up” es una sencilla sonorización de ese recuerdo hermoso de la primera mañana (que nunca superó) en la que uno se despierta cubierto con la piel de sus más exquisitas pasiones, justo cuando la luz del amanecer se filtra por las persianas y descansa sobre el cuerpo de la mujer de su vida. Una botella vacía de vino, un disco que se recicla en los oídos inagotablemente y la sensación de no querer despertar de un sueño que comenzó apenas hacia la media noche y que está condenado a extinguirse cuando el sol corone su mundo y se dé cuenta que ya nunca más estará ahí, y que vivirá a través de su recuerdo por los siglos de los siglos.

Acaso te has preguntado ¿a qué huele la nostalgia, a qué sabe, cómo suena y cómo se viste?
 
Subjetivamente siempre sabrá, olerá, sonará y se vestirá de diferente manera; nunca será del mismo estilo. No somos iguales. Para mi, tal vez sonará a algo así como el grito desesperado que hace Pink Floyd, por la increpante necesidad de tener una vez más en su mundo a esa parte que se ha ido y que saben nunca volverá, entonces, “Wish You Were Here” obtiene otro significado, ya no es más la canción dedicada a Syd Barret, nunca más; porque ahora, se desliza suavemente por la piel de mi nostalgia, de mis necesidades y le da, hoy, un sonido diferente; suena a nuestra intensa necesidad de preguntarnos por qué la vida se ha llevado de esa manera las pequeñas cosas que nos revolcaban en un punto y aparte del mundo sin sabor y sin sentido?.

La nostalgia, es el recuerdo de ese sabor de boca agridulce que nunca más volverás a tener; o es tal vez esa depresión por algo que nunca más volverá a ser igual, incluso puedes ser el gato que nunca volverá a ronronear cerca de tu oído; es esa navidad que se evapora cada año y que nunca regresará con esa fuerza sobrenatural como solías vivirla muchos años atrás; es como la fragancia que despide el cuerpo junto al cual reposas ahora y que te hace recordar el que ya nunca más estará; es el anhelo por algo que no supiste retener, por algo que te costó trabajo entender y que hoy llegado ese día, ya no le vales la pena.

La nostalgia se siente, por qué no? a algo así como a Michael Scott y sus Waterboys en “The Whole Of The Moon”, o quizá, no sé, a los Immaculate Fools en “Got Me By The Heart” tal vez, o igual, tan solo es ese silencio que me platica que las cosas ya no están más aquí.

Qué es lo que recuerdas realmente cuando aún con la nostalgia no puedes ver su aliento más?

Cuando tu ser se enfría con el recuerdo de su cuerpo ardiendo?

Tendría que entender entonces que mi nostalgia solo es que he dejado de percibir en el aire el perfume que la presencia de las cosas, sujetos o lugares han dejado tras de si. Para dar paso simplemente a el dulce pero cruel aroma de sus ausencias.

Bien, pues entonces, objetivamente la nostalgia es una simple pero contundente definición plasmada en cualquier diccionario (lo cual es inobjetable); pero sabemos muy en el fondo, que es una enfermedad, si es cierto, y tal vez sea aun más doloroso entender que es nuestra incapacidad de superar el pasado; que en algunos casos es fulminante, en otros menos severos, sólo humedece nuestra vida una equis tarde en equis día de nuestra vida. Pero si aún así no me crees que a todos nos afecta, anda, mírate al espejo y observa casi pasmado lo que ha hecho de ti, y te lo juro, no lo creerás.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Pequeña Piltrafa.....s

Cuando una voz te hace prestar atención, esa voz sabe algo, cuando esa voz te hace suspirar, esa voz contiene algo, cuando esa misma voz te hace estremecer, esa voz muere de alguien, y tal vez sea porque... muere de ti!!!

Existen voces en nuestra vida que lo mejor es haberlas escuchado, hoy, expectante me doy cuenta que mis oídos sin querer (aún quiero creer esa parte) han atravesado la atmósfera donde transita efímera la onda sonora que gobierna ese sonido, esa sensación, esa... voz.

Cómo te detienes un momento en el tiempo y prestas atención a una onda que se derrama intensa y suplicante?

Cómo puedes llegar a sentir? porque a decir verdad, esa tiene que ser la sensación que mejor define la manera en que se encarnan esos sonidos desoladores sobre tu piel... ....adentro de tu piel.

Hoy me he dado cuenta que hay millones de palabras que no llenan ningún espacio y sin embargo, hay silencios que te envuelven en el más perfecto y delicioso de los estados de ánimo.
Esa... Pequeña Piltrafas, te satura de los mil sonidos del silencio, del vacío, del no amor, del dar todo por un nada, de los riesgos que tienes que atreverte a correr con tal de sentir que algo en ti aún vive, aunque a decir verdad mueras en el intento; tú sabes, sin guiones que seguir, improvisando hasta encontrar esa caracterización digna de una ovación de pie cada noche en un escenario diferente y en actos infinitos.

Por eso mismo estas no puede ser más que líneas duras que tienen que contrastar con los sonidos del amor, con el ruido de este mes, de estos, sus primeros catorce días, para después desvanecernos con aquellos que hoy no nos quieren recordar y para aquellos a los que no hay nada mejor que olvidar.

Internándote en esa atmósfera que crea sonidos que intentan borrar esa infinidad de recuerdos que se almacenan en los archivos del historial de tu memoria y poco después desfragmentarla, solo para darte cuenta que se regeneran como troyanos, tus troyanos personales, de los cuales parce ser nunca podrás vacunarte.
Sonidos independientes de sentimientos profundos, desnudos, penetrantes, agudos; hasta ahora solo seis universos contenidos en una atmósfera densamente culpable y gustosa, para quienes disfrutan de sonorizar sus desencantos amorosos, sus batallas perdidas, sus guerras futuras.

Pequeña Piltrafas; música para creer que el “nunca significa no” no siempre es del todo cierto.

Rakel: voz, guitarra, teclados, Antonelo: batería, percusión y palmadas corporales, JuanPe: al mando de los graves y Danito: guitarra sónica, megáfono de imaginarium

martes, 9 de febrero de 2010

Pixeleado de Guanábana?.... Yeah!!!!!!!

Existen cosas en tu vida que tienen ya reservado un espacio y un tiempo determinado para hacer acto de presencia en este; tu inocuo mundo...


...la nena que te recalcitra hasta la pinche medula pero que finalmente amas como un perro, el libro que te excomulga del pendejismo de no haber leído nunca algo realmente bueno y efectivo, el acetato que encuentras en tu fonoteca y que te escupe al mundo del antes y el después de escucharlo, esto último realmente sobresaliente cuando ni puta idea tenías de que poseías una fonoteca no?


Entonces, como que sientes que cuando te topas con ese tipo de cositas, percibes que como que van a cambiar tu vida en ese momento de un modo u otro. Simplemente lo avistas. Tal vez sea solamente por unos instantes, tal vez sea para toda tu vida, o tal vez no sea ninguna de las dos anteriores, o también, porque no, tal vez no sea ni madres.

Eso lo descubrí mientras perdía la necesidad de hacer algo realmente provechoso en otra más de mis tardes de infinitayacogedorahueva, mientras deambulaba en el SanMateo mall. Cuando me di cuenta que había sido arrastrado por una especie de marea espesa. Mi reacción, fue conforme a las reacciones típicas de mi generación, que ahora lamentablemente comprendo que me define como un poscachún; y esa, es la de no hacerla de pedo y dejarme llevar. Bien, entonces como les decía, fui arrojado amigablemente al interior de un local, como que decadente por su completa soledad, ustedes saben; la casa del libro. En fin, entre tantas madres que ni puta idea tienes de que se tratan, me dirigí a la sección Tolkien; soy de la generación a la que le llego tres mil años después el hobbit y todas esas madres que hoy están en la xodida boca de todos; en aquel momento, hago un rondín por sicología (no me interesa conocerme, aún), paso por matemáticas (para qué si ya tengo una calculadora que hace de todo), libros infantiles (no tengo hijos, aún), narrativa mexicana...

Stop.
Apliquen el slowmotion, y hagan que suene la señora más nena del R&B llamada claro  Dusty Springfield, con su deliciosorompecalzones “Son Of A Preacher Man” y entonces pueden vislumbrar la densa atmósfera raspándome el karma cuando mi cabeza algo perdida, porque simplemente no concuerda con el movimiento que mis ojos efectúan.

Unoooooooooo.- Rápida mirada en slowmotion sobre una mesa atascada de librecos. Stop en slowmotion veo sobresalir un libro pesado, atascado de información y leo en slowmotion “El seductor de la patria” venga, digo, pocamadre; la mera vidaza del caudillo menos entendido de mi país: Antonio López de Santa Anna, trago lentamente saliva en slowmotion y leo la síntesis y veo el trailer que todo buen libraco debe necesariamente tener. Precio (para este momento es indispensable que quiten el slowmotion y realicen un extremecloseup sobre mi rostro) Ayenlamadre, seguramente este libro trae consigo las escrituras de algún terrenito en Texas pienso velózmente .

Saben; me caga que la gente bonita no pueda leer y pertenezca a la xodida estadística del madral de mexicanos que no leen por güevones, esto, por la sencilla razón de que las pinches editoriales forzosamente quieren sacarle el triple a los pinches libracos y a nosotros que no nos alcanza pues ya nos xodimos, miraquebonito...

Doooooooooos.- como que el xodido dvd (soy de la generación de lectores láser; no de cintas magnéticas) se atora y de repente comienzan a aparecer al ritmo de Alice In Chains con su “Man On The Box” un chingo de flashbacks de algo que aún no ha ocurrido; mi cabeza aun perdida, porque simplemente no concuerda con el movimiento que mis ojos efectúan, voltea a destiempo para.

Stop again.
Simplemente me llama la atención el título en la portada del libraco que ahora mis ojos a destiempo ven en la mesa atascada de narrativa mexicana (debo mencionar que mi pulso acelerado por el descubrimiento anterior, ahora, más acelerado, logra que la sangre comience a escaparse por todos los orificios de mi cuerpo, sí, por todos) Ruy Xoconostle “Pixie en los Suburbios”, se me viene en seco sobre la cara, la entrevista que este veco (director de una revista que suele amenizar mis ya de por sí placenteras cesiones en el wc) ha ofrecido a canal veintidós, entonces, cautivado (babeando como perro), trago lentamente saliva en velocidad normal, me raspa (tengo la garganta bien madreada, nadie en el mundo puede tragar saliva en slowmotion sin que le ponga en la madre a sus amígdalas, no, ni yo) y leo la síntesis y veo el trailer que todo buen libraco debe necesariamente tener. Precio(para este momento ya no es indispensable opriman ningún pinche botón) Ayenlamadre.

Síntesis...
No compré los libros porque aun que me los hubiesen dado barabara,barabara no tría ni un peso encima esa tarde de infinitayacogedorahueva.

Ahora. Adelanten algunos tracks desde el index de ésta peliculacachorrona.

“Pixie en los suburbios”; la primer novela del Ruy apellidobienmamón, es una perfectachingonería. Es como ese réquiem para un sueño supereterno delicado y brutal; sacado desde un rincón de la hermana republica de Atizapunk. Desoladora, tajante, mortalmentealucinada, funny, ácida, desgarradoramenterealyperfectamenteleíble.
¡Cuando sea director de una empresa a los treinta!, voy a proponer que todos mis pinchesrobotsempleados lean una vez al mes un libro de este calibre, ¡para que sensibilicen cabrones!

Bien, pues ayer terminé o empecé mi relación casi sexual con el mundo de Pixie y sobre la mente de Ruy Xoconostle, no lo sé, yo también pertenezco a esa pendeja generación del no lo sé, del hardware, del software, de la coca y de más madres ultraartificiales, de la masturbación, de los videojuegos que te secan el cerebro, pero que amilanan la pinche pena de no saber relacionarte con la gente, de los hornos de microondas que ya te dejan bajar paginas porno, de la secreta logia que pretende asesinar a todos los pendejitos del TEC, de las relaciones “cibersexuales”, de la comida enlatada; soy de la degeneración de BeverlyHills 90docientosmierda, soy de la generación de todas esas madres y por si fuese poco soy de la generación encumbrada en la idea de que le vale verga la vida si la vivimos a través de otro cuerpo.

¡Ahora te comprendo bien aventurado Cuki!

Esto no es más que el mundo visto a través de una generación disfuncional, música, sexo y demasiada soledad, demasiada soledad; es una especie de carrera desenfrenada hacia la autodestrucción salvadora, una especie de Trainspotting; pero con un final a la Tarantino; en una especie de homenaje a todos esos maestros que son escupidos por su generacional género. Bien se ha ganado su lugar (en mi librero) al lado del batman de ultrapeluche ; del “Se está haciendo tarde” del maestro Agustín y del “Bocafloja” del Soler.


Sencillamente es una ricura disfuncional. Fue como haber escuchado “You Really Got Me” versiónsuperenvivoatodovolumén mientras se aparecía por primera vez en escena la escrófula Pixie de la mano de su hermanapuercasinfin; con sus dramas inmaculados las cabronas, recogiendo voletos, voluntades, vidas y ganas de vivirlas, y le modifican la quegüeva de vida a mi compadre el xodido Cuki.

Love is in the air!!!

A todo el mundo le llega su hora, a todos lo personajes de esa ricura les llega su hora!

.................................. everybody....................

Y la neta es que después de echarme la del estribo con el Cuki, ponerlo bien pedo y acostarme con la única, mejor y exquisita Pixie; necesariamente se merecía lamuycabrona unas cuantas líneas en éste texto. Niños, niñas, vale la pena darse unas vueltas por esos suburbios y darse unas cuantas raspadas mientras sacan a pasear al pifas y la xodida Midyet les grita a los cuatro vientos

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Amén.